Inversión en Energías Renovables

A lo largo de esta última década, la inversión en proyectos energéticos renovables se ha convertido en una opción elegida por muchos inversores para invertir sus recursos. La motivación principal está siendo el atractivo binomio rentabilidad-riesgo que ofrecen las mismas al tiempo que, cada vez un número más numeroso de éstos inversores, percibe como un valor añadido adicional a la propia rentabilidad económica, el hecho de que la inversión tenga una fuerte componente sostenible.

Los inversores valoran fundamentalmente que su inversión redunde en un beneficio ambiental que, finalmente y de forma colateral, beneficia también al conjunto de la sociedad.

Las principales características que han impulsado el nacimiento y crecimiento de este mercado de inversión son dos. Por una lado, es evidente que existe un problema global en la sociedad provocado por un largo período de tiempo en el que hemos utilizado combustibles fósiles para cubrir nuestras necesidades energéticas y de bienestar. Como consecuencia de lo anterior, se ha generado un problema de contaminación ambiental mundial sobre cuya existencia y gravedad nadie plantea duda alguna.

El problema que para los gobiernos y los ciudadanos supone este deterioro del entorno, ha pasado en los últimos años a convertirse en uno de los principales asuntos a resolver dado que, además del progresivo deterioro de la calidad de vida de las personas, conlleva importantes perjuicios económicos. Estudios como el informe Stern (Stern review on the Economics of Climate Change, encargado por el gobierno británico para evaluar los costes que supone el cambio climático) indican que se necesita una inversión equivalente al 1% del PIB mundial para mitigar los efectos del cambio climático y que, de no hacerse esta inversión, se producirá una recesión mundial que podría llegar al 20% del PIB.

El otro componente que está impulsando con fuerza el crecimiento de la inversión en renovables ha sido la mejora en el estado de la tecnología. La aparición en el mercado de equipos que permiten un mayor aprovechamiento de recursos naturales como el viento, el sol o las mareas unido a una agresiva curva de aprendizaje de la tecnología desarrollada, permite a las renovables generar energía coste-competitiva con respecto a sus competidoras basadas en fuentes fósiles.

Las perspectivas de futuro son bastante alentadoras respecto a éste último punto dado que, mientras la producción de energía mediante combustibles fósiles está siendo progresivamente más cara (se trata de recursos finitos con los que cada vez resulta más cara la extracción y puesta en mercado), la producción mediante renovables permite reducciones de precio de carácter exponencial.

Características fundamentales

Dos aspectos llaman poderosamente la atención respecto al mercado de inversión en energía renovable: por un lado el vertiginoso crecimiento de éste al que hemos asistido durante los últimos 10 años y, por el otro, que estén siendo precisamente los países emergentes los que lideren esta inversión.

Cabe preguntarse si, en el medio plazo, esta mayor inversión de los países emergentes se transformará en una fuerte ventaja competitiva para éstos frente los países desarrollados, habida cuenta que la utilización de fuentes de energía renovable redunda en una menor dependencia estratégica y económica de la importación de combustibles fósiles así como en una mayor calidad ambiental y menores costes del sistema de salud pública del país inversor.

¿Quién puede invertir en EERR?

Las especiales características de la inversión en energías renovables hacen que, actualmente, estén siendo realizadas por inversores de perfiles muy diferentes. En estos momentos se puede decir que existen productos de inversión en renovables para cualquier tipo de perfil inversor, desde grandes fondos de inversión, pasando por family office hasta otros inversores de menor tamaño.

En este último segmento cabe dejar constancia de la existencia de un mercado de inversión en renovables cuyo tamaño es difícilmente cuantificable, el correspondiente a pequeños inversores familiares o particulares. Sabemos que en Europa una parte significativa de la población ha aprovechado la escalabilidad que permiten algunas fuentes energéticas renovables (solar fotovoltaica, eólica, biomasa,…) para invertir. El tamaño de éste mercado no es, en absoluto, despreciable.

Perspectivas de futuro

De cara a futuro sabemos que la inversión en energías renovables irá inevitablemente ganando cuota de mercado a la inversión en energía convencional dado que la sociedad reclama no sólo más energía, sino también de más calidad, seguridad y sostenibilidad.

Por otro lado, desde el punto de vista del inversor es aconsejable seguir activamente las mejoras técnicas que se están produciendo, a nivel mundial, y que han posibilitado una curva de aprendizaje del mercado que ha supuesto una reducción significativa en los costes de instalación.

De igual forma es importante prestar atención a los nuevos modelos de negocio que están surgiendo al calor de estas nuevas tecnologías, basados en un modelo de micro-generación energética distribuida en el que pequeños productores reemplazan a las tradicionales mega-centrales generadoras.

Enrique Selva Bellvís @enriqueselva

CEO IM2 Energía Solar y socio de CvBan

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